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La radio y la televisión en la era digital


La radio y la televisión en la era digital
La paradoja de la transición digital
La información aportada hasta el momento refiere a las posibilidades que brinda la
digitalización en su etapa final, cuando esté desarrollado el sistema y se haya producido
totalmente el apagón analógico. Pero en el periodo llamado de transición entre lo
analógico y lo digital, puede llegar a tener un efecto contrario al buscado.
Este aspecto adquiere una particular importancia para los reguladores y definidores de
políticas de radiodifusión ya que en los países del Sur como los nuestros, la transición
puede ser muy larga. Es decir, el tiempo en que la totalidad de la población pueda
comprar nuevos receptores digitales o al menos los convertidores o set top box puede
durar mucho más que en los países desarrollados.
Existe una paradoja durante la transición: en lugar de optimización y ahorrar espectro, la
transición necesita más espectro para ser usado por los mismos empresarios que ya
tienen frecuencias.
Si estamos hablando de concentración en nuestros países, por tanto, esto implicaría que
por este periodo, los conglomerados de medios pueden llegar incluso a duplicar su uso
del espectro en beneficio de sus negocios, reduciendo aún más la disponibilidad de
espacio para la entrada de nuevos operadores.
El caso de la radio digital
El sistema norteamericano IBOC permite que en la misma frecuencia actual pueda
escuchar la misma emisora tanto quien tenga un equipo analógico como uno digital. Se
trata de una gran virtud para los empresarios de la radiodifusión, quienes deben trasmitir
con los dos sistemas a partir del mismo trasmisor. Y para ello, no sólo no ahorran
espectro, sino que utilizan más, a partir de la misma licencia otorgada.
Para permitir la trasmisión doble (analógica y digital), en realidad el sistema realiza una
transmisión triple: mantiene la vieja señal para receptores analógicos y coloca dos
señales iguales para los receptores digitales, a ambos lados de la anterior.
Actualmente una emisora en FM utiliza un ancho de banda de 200 KHz. Por ejemplo, si
una radio se escucha en el 91.1 MHz, está utilizando una parte del espectro de FM que
va desde el 91.0 al 91.2 MHz (0, 2 megahertz o 200 kilohertz). Este ancho incluye solo
el canal de la portadora analógica (la señal efectivamente radiada) pero como
protección, los organismos reguladores reservan un espacio a ambos lados de esta señal
para evitar interferencias perjudiciales con los canales adyacentes.
Para esto, se destina unos 100 KHz más a ambos lados del ancho de banda de la señal.
En el ejemplo, la reserva para una emisora de FM ocuparía entonces desde el 90.9 hasta
el 91.3 KHz (y, por el mismo razonamiento, la emisora que está en el canal 91.5 tendrá
su protección en 91.3) lo que hace que en la mayoría de los países la separación mínima
entre emisoras FM en una misma localidad sea de 400 KHz. Esto evita interferencias
perjudiciales entre ambas y así la radio más cercana al 91.1 estará en el 90.7 hacia la
zona inferior de la banda y en el 91.5 hacia la superior.
El problema es que las dos señales digitales utilizan el espacio de protección a los lados
de la portadora analógica, usando realmente 400 Khz en lugar de los 200 inicialmente
autorizados. Es decir, IBOC utiliza el doble de espacio, y se recuesta peligrosamente
sobre las emisoras que se encuentran a sus costados o canales adyacentes. De ahí las
interferencias sobre otras emisoras cercanas y más pequeñas mencionadas más arriba.
Aún así, iBiquity (la empresa propietaria del estándar) solicitó en el 2006 a la Federal
Communications Commission (FCC) de los Estados Unidos un aumento de la banda
digital que puede usar IBOC de 200 a 250 KHz utilizando aún más espectro y
mostrando que el desarrollo actual del modelo deja mucho que desear. ¿Ahorro de
espectro? Todo lo contrario.
Otros sistemas, como el DAB, al poder utilizar otra banda del espectro (la L) para las
trasmisiones digitales no se le aplican las afirmaciones anteriores. Tener que reorganizar
un sector del espectro desde “cero” permitiría, al contrario, revisar las inequitativas
políticas de otorgamiento realizadas hasta el momento por los Estados con criterios más
democráticos y justos..
Fuente: La radio y la televisión en la era digital
oportunidades, desafíos y propuestas
para garantizar la diversidad y el pluralismo en los medios
Gustavo Gómez Germano
C3 – Centro de Competencias en Comunicación
Fundación Friedrich Ebert, febrero de 2007